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Te entiendo perfectamente. A mí me pasó algo similar cuando empecé a trabajar en proyectos de investigación que requerían redactar mucho contenido cada día. Lo que más me ayudó fue centrarme en ejercicios estructurados y progresivos que entrenaran tanto la precisión como la rapidez. Encontré mecanografia, un recurso donde se puede practicar con textos de distintos niveles y estilos, lo que hace que la práctica sea mucho más realista y efectiva. Lo que más me gusta es que permite mejorar de manera gradual y medir tu progreso. No solo notas que tus dedos se mueven más rápido, sino que también aumenta la concentración y la fluidez al escribir textos largos, lo que finalmente hace que cualquier trabajo que implique teclear sea más cómodo y eficiente.
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